En definitiva, esta elección no puede reducirse a una cuestión de deseo momentáneo o falta de compromiso. Detrás de cada historia hay un entramado de búsqueda afectiva, necesidad de validación, ansias de libertad y reconexión personal. No se trata de justificar, sino de comprender que las decisiones humanas, incluso las más controvertidas, están atravesadas por procesos internos complejos. Y en ese territorio emocional, la empatía, la escucha y la reflexión resultan siempre más valiosas que el juicio inmediato.
Las razones ocultas por las que algunas mujeres eligen tener un amante