Incluso empezar tarde sigue siendo beneficioso.
2. Alimentación equilibrada: la base del bienestar 
Lo que comes influye directamente en cómo te sientes.
Una dieta saludable en adultos mayores debe incluir:
- Frutas y verduras
- Proteínas de calidad
- Grasas saludables
- Cereales integrales
También es importante:
- Reducir azúcares y ultraprocesados
- Limitar el exceso de sal
- Priorizar alimentos frescos
Una buena alimentación no solo previene enfermedades, también mejora el estado de ánimo y la energía.
3. Hidratación: el hábito olvidado 
Muchas personas mayores no sienten sed con la misma intensidad, pero el cuerpo sigue necesitando agua.
La hidratación ayuda a:
- Mejorar la digestión
- Mantener la energía
- Evitar mareos y fatiga
Beber agua regularmente, incluso sin sed, es fundamental.
4. Cuidar el descanso: más importante de lo que parece 
Dormir bien es esencial para:
- Recuperar energía
- Mantener el equilibrio hormonal
- Mejorar la memoria
Se recomienda:
- Dormir entre 7 y 9 horas
- Mantener horarios regulares
- Evitar pantallas antes de dormir
El descanso es una de las bases de la salud.
5. Mantener la mente activa 
El cerebro también necesita ejercicio.
Actividades recomendadas: